Recuerdos de tardes en la ciudad.
Hablamos de cuentos y las poesías
que nunca o temprano reclamarías.
Nos tiempos anexos, apenas cuatro.
Dijiste veríamonos unos ratos.
Las sales se colan entre tus dedos.
Los míos expulsan miel y veneno.
Palabras ineptas salen a fuerza.
Mis verbos, ¡ah!, siempre tan imprudentes.
Hablar tomentoso, tan vehemente,
no puedo decirlo a cara, de lleno.
Respeto intentado se sobreesfuerza.
He escrito anhelares que no debía.
Tu nombre en la percha,
gorriones, azores.
Avícola ciencia de los recuerdos.
Mi ingenio ha olvidado tu gentil nombre.
Callado he pesares que no debía.
Faltó un tanto espacio.
Deseos ahogados.
Debí yo callarme, non derechoso.
Tu pluma me llega como las aguas
del río que cruza los edificios;
tan sólo si tienes las pocas ganas
tacañas al fin de la primavera.
Mis ganas se esfuman con sólo un par
de palabras tempranas madrugaleñas,
avisos pluviales que nunca llegan.
Anhelan bullicios de entre tus pechos.
So cascos sociales
habíante evitado.
Así era mejor, como en la inocencia.
Pa mí y pa vos también, supondría,
y pa los soldados de lejanías
que habíante evitado y tus noches tristes.
Entonces dejaste las noches tristes
sabiendo, de a poco, que perderías
las hojas palmeras a de otro modo
Cambiaron por noches de cortesía.
Susurros, caricias, tinte amatiste.
Y múevense todas las estaciones
mas sólo una quise que te detengas.
¡Ay! Poco recuerdo de buenos tiempos.
Mi ahora fingir.
Dichosa, tú, al menos pues, bien amada.
Protecta en lo alto de una atalaya
al otro costado de la arroyada,
do cruzan, sin prisa, los elegantes.
Escritos arcanos de media noche.
Dolor de cabeza, soy esperando.
Querencias siniestras. Non derechoso.
Soy no derechoso.
Invidia habeo.
Por eso reclamo fuegos lejanos.
Tenora de hielos poco fugaces.
Las luces del norte
fingieron no verte
pues no te han sabido en la obscuridad.
En esas noctívagas diez coartadas,
hablabas con poco esfuerzo al oído
de párvulas aves que te cantaron.
La luna y la noche, mis dos lacayas,
dos traicionerías, dos menazantes,
un par de impulsoras de versos jaspes,
envidias malditas inigualadas,
y una emoción profeta de lastre.
¿Qué de mí? Traidor. Traedor de malicias
inscritas con tinta negra nocturna.
Yo, mientre, esperando que llegen réptiles
del agua, guardados bajo testudos
de piedra esmeralda
en tallar zoquetudo,
de palmas trazoras
de líneas canoras,
sonidos vengantes,
carbón adamante.
No te he enemistado. Sólo te extraño.








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¿Alguna vez… la sociedad sirvió para el bienestar de todos los hombres?
Por qué desde mi nacimiento, yo he visto una meta alterna... a la del bienestar de todos los hombres.
¿Alguna vez la sociedad sirvió para el bienestar del universo...?
he tenido que dedicarle un buen de tiempo a la escuella (y aún así no me va excelente
aunque también he estado escribiendo. pero tuve la oportunidad de meter un par de poemarios a concursos así que no puedo publicarlos hasta no saber si han ganado o no, porque o sino puedo ser descalificado jiji.
He ido a un taller de redacción, donde escribimos cuentos. Lamentablemente no he trabajado ningún texto bien, y los he hecho sin inspiración, y no me ha gustado como han quedado mis trabajos.
Me pasa lo mismo con lo de la escuela.
No te preocupes, para eso estamos
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¿Alguna vez… la sociedad sirvió para el bienestar de todos los hombres?
Por qué desde mi nacimiento, yo he visto una meta alterna... a la del bienestar de todos los hombres.
¿Alguna vez la sociedad sirvió para el bienestar del universo...?
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"Laugh, and the world laughs with you. Weep, and you weep alone."
Just passing by to say hi.
Hope you are doing good nowadays~
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No Need~, To Cry~
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No Need~, To Cry~